¡Hola, cartucheros! En la siguiente imagen podéis ver la evolución que han seguido los diferentes gamepads de las consolas de Nintendo y Sega respectivamente.
Advertimos que las fechas son orientativasSe trata de una imagen que sorprende a primera vista ya que las variaciones y cambios han sido múltiples. Pero, si os apetece, estudiemos esta interesante evolución paso a paso.
La guerra de los 8 bits: Sega Master System y Nintendo Entertainment System
Cuanto tiempo ha pasado. Aquellos control pads cuadrados que se clavaban en las manos hasta hacerlas sangrar de dolor constaban sólo de dos botones: el A y el B. Y no necesitaban nada más para hacernos vibrar con juegos de gran calidad. Bueno, el mando de NES además tenía el botón Start y el Select pero su uso se reducía básicamente a hacer pausa y a seleccionar las opciones.

En cambio, los que queríamos pausar un juego en la Master System teníamos que levantarnos y acercarnos hasta la consola para pulsar el correspondiente botón en su carcasa, lo cual era un auténtico engorro en juegos que requerían acceder al menú para cambiar algo (como el recomendable Psycho Fox).
La guerra de los 16 bits: Mega Drive contra Super Nintendo
Las formas se redondearon y el número de botones se multiplicó de nuevo. Nintendo volvió a ganar a Sega en este último aspecto ya que el mando de Super Nintendo consta de cuatro botones principales (A, B, X e Y), el Select, el Start y dos botones superiores (el L y el R) que posteriormente iban a imitar todos sus competidores ya que por fin permitían usar los dedos índices.

Mega Drive en cambio se conformó con los tres botones A, B y C, junto con el Start pero sus formas curvas eran más ergonómicas y su tamaño mayor que el de su rival directo. El color seguía siendo gris para Nintendo y negro para Sega.
La lucha contra Playstation
En esta lucha el archiconocido mando de la Playstation fue el vencedor. La Sega Saturn quizás no supo ver el cambio de jugabilidad que auguraban los recientes juegos en 3D y se apoyó demasiado en el obsoleto pad de la Mega Drive, multiplicando por dos el número de botones, eso sí.

Por otro lado, la Nintendo 64 dio un golpe de autoridad al introducir una nueva palanca de mando que respondía según la presión: nacía el mando analógico. La aparición de esta palanca motivó un incremento importante del tamaño del gamepad, lo que Nintendo aprovechó para situar por debajo del mando un nuevo botón conocido popularmente como "gatillo". Además, el mando de Nintendo 64 disponía de una ranura extra que permitía introducir periféricos, como el revolucionario Rumble Pack, que supuso una gran innovación por el realismo que otorgaba a los juegos. Playstation no tardó en copiar ambas cosas en su Dualshock: dos palancas analógicas y dos motores de vibración. Casi nada.
Sega se despide a lo "grande"

El mando de la Sega Dreamcast es una verdadera monstruosidad. Al cogerlo, uno sentía verdadero poder en sus manos. Incorporó la cruceta analógica, tan necesaria para los juegos en tres dimensiones y además, disponía de una gran ranura en la que se introducía la VMU -Visual Memory Unit- que era una tarjeta de memoria con pantalla LCD y cruceta incorporada. Una auténtica virguería. Hay que destacar también que Sega abandonó el color negro de sus pads con esta consola e introdujo algo de color a sus múltiples botones. Desgraciadamente, la Dreamcast fue la última consola que fabricó Sega antes de anunciar que se retiraba de la producción de hardware para centrarse en el software.

La Nintendo Game Cube, en cambio, redujo bastante el tamaño del mando de Nintendo 64, acercándolo al diseño de Playstation 2 e introdujo algo de color en el pad oficial alejándose del gris característico y apostando por un morado azulón. Aunque, como en la Nintendo 64, había pads oficiales de todos los colores imaginables.
Nuevos tiempos: la Wii
Nintendo sigue revolucionando el mundo de los pads con el sistema de control de su consola Wii. Pese a disponer de otro mando más clásico, esta consola se caracteriza por el sensor de movimiento que incorpora su nunchaku. Algo por lo que muy pocos apostaron y que ha permitido a Nintendo mantenerse en la lucha frente a las todopoderosas Sony y Microsoft con sus Playstation 3 y su Xbox 360. Además, ha regresado a los colores claros, más cercanos al gris de sus inicios.
Espero que os haya parecido interesante.
Hasta la próxima entrada, cartucheros. Esperamos veros pronto por
Sopla El Cartucho.