martes, 1 de enero de 2008

Pong: el primer gran éxito.

Ante todo, desde Sopla El Cartucho queremos disculparnos por la falta de entradas durante las últimas semanas. Todo se ha debido a una inesperada conjunción de cataclismos personales, festivos e informáticos que parece que ya empiezan a solucionarse. Gracias por aguantar la espera.

Dicho esto, vamos a seguir con la historia de este mundillo que tanto nos apasiona. Hemos visto que por fin una empresa, Atari, logró introducir masivamente los videojuegos en los hogares de cientos de miles de familias. Y el éxito de esta consola estuvo fuertemente ligada al éxito del que fuera el primer gran hit en la historia de los videojuegos. Estamos hablando nada más y nada menos que de Pong.

Los inicios de Pong

Nolan Bushnell, el padre de la industria del videojuego de la mano de Atari, estaba decidido a lanzar un juego deportivo. Así, tras contratar a Al Alcorn le dijo que quería hacer una prueba de un sencillo juego con una pelota y raquetas. Se suponía que iba a ser una prueba, pero Nolan Bushnell tenía una gran capacidad de liderazgo y sabía como motivar a sus trabajadores. Así que le dijo una pequeña mentirijilla a Alcorn al asegurarle que ya tenía un contrato con General Electric para fabricar el juego masivamente.

Alcorn se ríe hoy en día de aquello y admite que, de no ser por aquel sistema de motivación, su orgullo le habría impedido emplearse a fondo en algo que sólo iba a ser una prueba. Nolan consiguió que Alcorn completase la primera versión de Pong en tan sólo una semana y media para después añadir pequeñas mejoras como el incremento de velocidad en la bola a medida que la partida avanzaba. Aunque se iban a usar figuras de forma humana, al final las raquetas se simplificaron al máximo con la forma de una línea recta en la que la cuadrada pelota rebotaba continuamente. Pong estaba preparado para formar parte de la historia de los videojuegos.

El lanzamiento de Pong

Pong se lanzó como una máquina recreativa de sencillo diseño, preparada para soportar duras noches en los bares americanos. Con la finalidad de conocer la respuesta de la gente, se hizo una primera prueba con el primer prototipo de Pong en un bar de Sunnyvale. Al poco tiempo recibieron una llamada histérica diciendo que el juego se había roto. Alcorn estaba muy preocupado por la resistencia de la máquina y sus chips al estar conectada durante muchas horas seguidas y recibir probablemente más de un empujón o una gélida cerveza volcada accidentalmente.

Pero cuando llegaron allí vieron que el problema era simplemente que el monedero estaba atascado. Un mal menor muy fácil de arreglar y que estuvo provocado por la avalancha de monedas que la máquina había recibido en tan corto espacio de tiempo. Respiraron aliviados y supieron en el acto que tenían un éxito entre las manos.

Por fin, Pong se presentó en sociedad a finales de 1972 y en marzo de 1973 ya se habían vendido unas 10.000 máquinas recreativas. Más adelante se introdujo masivamente en los hogares estadounidenses mediante las videoconsolas domésticas.

El litigio con Magnavox

Con el Pong ya convertido en un acontecimiento social, los padres de Magnavox Oddysey insistieron en que ellos tenían inicialmente la patente del concepto de un videojuego de tenis. Así, en 1974, Magnavox demandó a Atari por plagio. Fue el primer juicio sobre propiedad intelectual en la historia de los videojuegos.

Magnavox alegó que Nolan Bushnell, el creador de Atari, había copiado la idea de su juego Tennis. Y los abogados demostraron que Bushnell había tenido contacto con el original juego de tenis en una especie feria de demostración que se hizo en 1972, la Magnavox Profit Caravan. No en vano, Bushnell había firmado el libro de invitados y varias personas afirmaron bajo juramento haberlo visto en la convención. Ralph Baer está convencido que allí nació Pong, pero Nolan Bushnell no está tan seguro ya que asegura que todo fue un proceso paulatino que nació con la idea de crear un juego deportivo sencillo.

Magnavox ganó el juicio y, aunque Bushnell recurrió la sentencia, Atari estuvo obligada a pagar royalties a Magnavox durante años. Pero por aquel entonces el éxito de Pong era tal que la cuantía de dicha condena resultaba muy agradable de asumir por parte de Atari.

Las claves del éxito

¿Porqué fue Pong el primer éxito del mundo de los videojuegos? ¿Dónde están las claves de su éxito? Ante todo hay que decir que nadie podía esperar aquel boom y sólo analizándolo a posteriori se puede lograr una visión global del acontecimiento social que supuspo Pong.


Aquí puedes ver una partida del Pong original de Atari.

Las claves del éxito fueron varias:

- Multijugador: el hecho de jugar contra alguien, cara a cara, fue básico para el triunfo de la recreativa.
- Sonido: los rítmicos beeps del Pong generaban tensión y daban información sobre la paulatina aceleración de la bola. Aquellos beeps hicieron segregar más adrenalina que muchas de las bandas sonoras actuales. Más adelante, otro gran éxito como Space Invaders se sirvió de esta paulatina aceleración del ritmo del sonido para generar tensión en los jugadores.
- Adicción: un jugador podía aprender a jugar mejor, podía entrenarse y podía mejorar, lo que hacía de la experiencia Pong un auténtico reto. Lo podías jugar tantas veces como quisieras, cada partida era diferente, incluso el mayor consumado experto podía tener un desliz y perder ante cualquier novato.
- Sencillez: la clave principal. Bushnell tenía claro que quería un juego sencillo y esquemático al que cualquiera pudiera jugar. Con sus propias palabras:

"Para jugar a Computer Space la gente tenía que leer las instrucciones antes de poder jugar. La gente no quiere leer instrucciones. Para triunfar teníamos que lograr un juego al que la gente ya supiese jugar, algo tan simple que cualquier borracho de cualquier bar fuese capaz de jugar." Nolan Bushnell

Ya sabéis algo más sobre Pong, un juego al que le debemos mucho y que ha tenido multitud de hijos, nietos y bisnietos.

Hasta la próxima entrada cartucheros!

1 comentario:

Rafael Andrés dijo...

Excelente, saludos desde Colombia