miércoles, 12 de marzo de 2008

Los lemmings de verdad

Muchos de nosotros hemos jugado cientos de veces al clásico juego Lemmings, que ha tenido su correspondiente versión para todas las plataformas imaginables. Pero, ¿cuántos de nosotros no sabríamos lo que es un lemming si no fuese gracias al fantástico juego de DMA Design? Es más, ¿cuántos de vosotros todavía no sabéis lo que es un lemming?

Pues hoy en Sopla El Cartucho, en un afán culturizador pseudoecologista, os daremos a conocer a estas extrañas criaturas.

¿Qué es un lemming?

Un lemming es un roedor herbívoro que habita en la tundra, la taiga y las praderas árticas. Sí, es una rata. Y no, no camina a dos patas como en el videojuego. Mide entre 7 y 15 centímetros y puede llegar a pesar hasta 112 gramos.

¿Y cómo se les ocurrió a los desarrolladores que estos bichitos pudiesen protagonizar un juego? Pues bien, todo empezó cuando, durante el desarrollo del juego Walker -secuela de Blood Money-, Mike Dailly demostró ser capaz de animar a la perfección un personaje diminuto de 8x8 píxeles. Se dieron cuenta enseguida de que aquello podía formar parte de un juego nuevo. A esto, se le unió la creencia popular de que los lemmings se suicidan en masa y ya teníamos creada la base del videojuego.

El mito del suicidio de los lemmings

Es absolutamente falso que los lemmings se suiciden en masa. Lo que sucede en realidad es que sus poblaciones fluctúan de un modo exagerado y, cuando esto sucede, los lemmings emprenden largas migraciones en busca de un nuevo habitat que no esté superpoblado. Y en contados casos, al llegar al borde de un acantilado o ante una masa de agua, los lemmings continuan su peligroso camino con la esperanza de hallar un nuevo hogar. Como vemos, su intención es la contraria a perder la vida.

¿Cómo sería un lemming del videojuego en el mundo real?

Lo primero, obvio, es que no existiría debido a la nula capacidad que estos seres tienen para la supervivencia. Sólo existe un escalofriante documento en el que podemos ver uno de aquellos extintos seres y en Sopla El Cartucho os lo ofrecemos en exclusiva.

Fotografía espía del último superviviente de los lemmings originales.

¿No son adorables?

Hasta la próxima entrada, cartucheros.

4 comentarios:

Vladek dijo...

Son adorables y espero que no tan suicidas como su homologo virtual.

me han entrado ganas de jugar al lemmings,saludos

JuMaFaS dijo...

Que sería de los extintos Lemmings originales sin el sentido omenaje de los videojuegos. ;)

A ver si este finde retomo los Lemming de la Master que los tengo descansando desde hace más de una semana. :)

Jarkendia dijo...

Me ha encantado la entrada! La verdad es que estos bichillos son adorables, ¿eh? :)

Repelus dijo...

Cito de la todopoderosa Wikipedia:


"Existe el mito de que los lemmings se suicidan en masa como parte de un mecanismo de autorregulación de la naturaleza.
Sin embargo, semejante cosa no está científicamente demostrada y se considera que dichas muertes se producen por accidente, debido a la impronta genética que posee este roedor y que determina su sentido de la orientación durante las migraciones.
Su instinto biológico le induce a desplazarse invariablemente en una dirección o ruta concreta, que es independiente de los cambios topológicos y climáticos que se puedan producir en su ecosistema de forma natural o por la mano del hombre.
Esto provoca a veces situaciones en las cuales los grupos de lemmings se precipitan invariablemete hacia un río, un despeñadero o cualquier otro accidente sobre el terreno.
El documental de Disney White Wilderness, ganador del Oscar, contribuyó notablemente a mantener dicho mito."

Hablando en plata: Los simpátics chicos de la Disney se dedicaron a cambiar de lugar a una manada de lemmings para hacer su documental, para que así el mundo admirase su suicidio, contribuyendo definitivamente a la consolidación del mito (ya que los lemmings tienen una limitada capacidad de orientación), y cubriéndose de gloria.